Pandemia de plástico
- casacommunia
- 3 ago 2020
- 7 min de lectura
Actualizado: 3 ago 2020
El coronavirus ha traído consigo otra pandemia que nos azota hace varios años pero cuya curva no ha hecho más que crecer en estos últimos meses: la contaminación por plástico.
El pánico y la incertidumbre causados por el coronavirus han puesto al mundo a correr hacia la meta de la asepsia absoluta y con razón. Sin embargo, de manera colectiva se ha tomado la ruta hacia lo desechable y de nuevo se ha promovido el plástico de un solo uso como una solución viable para luchar contra la pandemia pero ¿realmente lo es?
En este artículo vamos a focalizarnos en el ciudadano del común, no en aquellas personas que trabajan en sectores de alto riesgo, como el sector salud. Esta aclaración es importante ya que en los medios hospitalarios se usa gran cantidad de elementos desechables por bioseguridad pero también se aplican procedimientos estrictos para la disposición de dichos desechos. Con esto en mente vamos a desarrollar cinco puntos que consideramos de interés:
1. El uso de mascarillas
Las mascarillas desechables están hechas con polipropileno o polietileno, dos fibras plásticas adicionadas a otros materiales que hacen que su reciclaje sea difícil y hasta imposible. Sumado esto, al ser desechos biopeligrosos y posibles focos de contagio, muchos están siendo desechados directamente en rellenos sanitarios produciendo una carga de residuos adicional. La preferencia de algunas personas hacia las mascarillas de un solo uso puede radicar en su bajo costo pero también en la idea que es más higiénico desechar una mascarilla usada y usar una nueva cada día. Esto es muy discutible.
Lo primero a tener en cuenta es que sea cual sea la elección de mascarilla (desechable o reutilizable) hay dos temas esenciales a los que no se les pone la atención que merecen: 1. El uso correcto de los implementos de protección, es decir ponerse la mascarilla de manera adecuada y 2. La correcta disposición de estos una vez se haya terminado de usar. En efecto, usar una mascarilla sin el correcto ajuste a la cara o en una mala posición no sirve como barrera protectora. Igualmente, disponer de manera incorrecta estos implementos en una basura abierta (en casa o en la calle) lo convierte también en foco de infección para otros y una marea de desechos sin fin. Sin hablar de quienes las tiran indiscriminadamente en las calles.
Después de muchos debates sobre el tema, las mascarillas de tela reutilizables son una opción viable para protegerse. Telas de gran absorción como el algodón mezcladas con filtros caseros como lo puede ser un filtro para café (hecho de papel), hacen de esta una solución mucho más sostenible. Igualmente, se debe poner atención a la manera como se pone y proceder a lavarla después de cada uso prolongado. De esta forma se obtiene la protección deseada y se deja de lado la generación de desechos de difícil manejo.
Ojo: algunas mascarillas tanto desechables como reutilizables tienen una opción de “válvula” a los costados o al frente. Esta opción, que facilita la respiración de quien la usa, ha sido prohibida en algunos países para uso en espacios cerrados. En efecto, este tipo de mascarilla protege al portador más no a quienes estén alrededor ya que si la persona esta contagiada, las partículas del virus son expulsadas por dicha válvula al exhalar.
2. El retorno de las bolsas plásticas y film plástico como barrera protectora
Esta ha sido la época de los domicilios y de la institucionalización del plástico. Las restricciones y el distanciamiento social han hecho que muchos se vuelquen hacia las compras de este tipo. En este sentido, muchas tiendas han hecho un esfuerzo en temas de bioseguridad pero a menudo esto se traduce por envolver cualquier pedido en capas de plástico. Tal vez algunos de ustedes hayan recibido una pizza con la caja cubierta de film plástico o algún pedido que originalmente venia en bolsa de papel y ahora viene en esta misma bolsa de papel pero a su vez dentro de una bolsa plástica. Minsalud ha hecho la recomendación del uso de una "doble bolsa" para la entrega de domicilios (aunque en muchos casos se esta yendo mas allá). Se ha hecho una asociación automática entre el plástico y la higiene. Esta asociación es correcta para algunos usos y sectores, de nuevo, en el sector hospitalario el plástico de un solo uso es de primera necesidad: jeringas, bolsas de transfusión, sueros, etc. Pero en el día a día de los hogares, esto carece de sentido.

Los estudios sobre la duración de vida del virus en diferentes superficies cuentan otra historia, el coronavirus sobrevive:
- Hasta 72 horas en superficies de plástico y acero inoxidable
- Menos de 24 horas en superficies de cartón
- Menos de 4 horas en superficies de cobre
Así pues el plástico es uno de los materiales que permiten la estabilización del virus por más tiempo, no debería estar en lista de recomendación. Ahora bien, según la OMS la transmisión del virus a través de empaques o comida (en el caso de la comida a domicilio) es poco probable. El contagio se hace por transmisión de partículas de persona a persona a través de secreciones nasales o saliva. Por esto el gran énfasis en el uso de mascarillas en sitios públicos y el distanciamiento social como medidas contundentes para evitar contagios. El tema de las superficies también entra dentro de las medidas preventivas, de ahí que se promueva el lavado intenso y constante de las manos, así como no tocarse la cara (boca, nariz y ojos) si ha estado en un lugar público como un supermercado. Sin embargo, este contagio es menos probable y lo que sí es seguro es que envolver un producto en infinitas capas de plástico es una falsa medida de protección. En este sentido es menos “peligroso” recibir un pedido en bolsa de papel o caja de cartón que en bolsa plástica. La medida más eficaz al recibir un paquete, es simplemente desinfectarlo y lavarse las manos. Si se piden domicilios a menudo y de casualidad se conoce al proveedor, es recomendado solicitarle que por favor NO envuelva las compras en plástico de protección. El empaque convencional debidamente desinfectado debería ser suficiente.
3. El uso de guantes desechables
Esta es una de las medidas más controvertidas, en donde el remedio puede ser peor que la enfermedad. Al inicio de la pandemia se promulgó el uso de guantes como medida de protección, pero la realidad es que muchas personas no saben cómo usarlos adecuadamente. Si quién toma la decisión de usar guantes no lo hace de manera adecuada, en particular al momento de retirarlos y desecharlos, lo único que está haciendo es crear desechos y probables focos de infección. La Organización Mundial de Salud ha advertido que el uso de guantes puede dar una falsa idea de protección y que su uso no exime del lavado de manos que es sin duda el gesto más contundente para cuidarse. Quién usa guantes pero se toca la cara, no hizo nada. Quién usa guantes y se los quita de manera inadecuada puede contaminar otras partes de su cuerpo y contagiarse o contagiar a otros. Quién usa guantes y los dispone de manera inadecuada, crea focos de infección. En conclusión, es mejor no usar guantes y simplemente lavarse las manos o desinfectarlas con geles o alcoholes mientras se llega a un lugar en donde se puedan lavar con abundante agua y jabón.
4. El uso de envases plásticos para productos de desinfección
Siguiendo la idea anterior, muchas personas llevan geles o alcoholes desinfectantes consigo. Esta es una medida de protección que funciona bien pero que desafortunadamente contribuye al consumo excesivo de recipientes y contenedores plásticos. Dado que la oferta de estos productos en envases más amigables con el medio ambiente es casi inexistente, la recomendación es comprar volúmenes grandes de estos productos y tener un pequeño frasco personal el cual se llene cada vez que se acabe. Evitar comprar una multitud de frascos pequeños de estos productos es un gesto que permite reducir la creación de desechos.
5. El reciclaje en épocas de COVID-19
Como decíamos al inicio, muchos de los implementos de protección personal no se reciclan pero todos en casa los desechamos día a día, además de desechar aquellos residuos que producimos normalmente. Así que aquí les resumimos algunas de las disposiciones oficiales de Minambiente y la Alcaldía de Bogotá para la correcta disposición de residuos en época de pandemia.
En caso NO TENER sospechas de contagio de COVID-19 en casa:
Se abre la posibilidad a hacer separación en la fuente, es decir, se puede reciclar normalmente desinfectando de forma apropiada los diferentes desechos que se manejan en casa. Así, se recomienda desinfectar los residuos con alcohol o hipoclorito, dejarlos secar y botarlos a la basura.
En el caso de mascarillas de un solo uso, guantes de látex y otros elementos de protección de difícil reciclaje, se aconseja desinfectarlos y destruirlos con una tijera para asegurar que otras personas no vayan a hacer uso de estos. Después, disponerlos en una bolsa negra que se debe desinfectar a su vez y la cual se debe sacar el día en que se recoja la basura, no antes, para evitar que más gente tenga contacto con estos desechos.
En caso DE TENER sospechas de contagio de COVID-19 en casa:
Se solicita no hacer separación en la fuente, es decir no reciclar. Para la disposición de residuos, se debe igualmente destruir los implementos de protección con una tijera, desinfectarlos y ponerlos en una bolsa negra sellada, la cual deberá ser a su vez desinfectada y puesta dentro de otra bolsa negra. Mientras se mantengan estos desechos en casa deben permanecer en una basura con tapa. Para su disposición final, se debe etiquetar la bolsa indicando que hay residuos peligrosos y solo sacarla al momento que pase el camión de la basura indicando al operario que se trata de residuos peligrosos.
Finalmente, les resumimos los gestos fundamentales que nos cuidan a todos y al planeta en época de pandemia:
Usa mascarillas reutilizables.
No uses guantes, prioriza el uso geles o alcoholes desinfectantes pero sobre todas las cosas. lávate las manos con abundante agua y jabón durante al menos 40 segundos, todas las veces que sea necesario.
No te toques la cara mientras se estén haciendo actividades a “riesgo”.
Aplica el distanciamiento social.
Compra productos desinfectantes en cantidades grandes y rellena un recipiente único que llevas contigo para evitar así la compra innecesaria de productos en empaque plásticos.







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